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Al recibir una herencia, esta estará sujeta al Impuesto de Sucesiones y Donaciones, el cual, debe presentarse en la Agencia Tributaria durante los 6 siguientes meses desde el momento en el que se produce en fallecimiento.

Dada la importancia que tiene para el heredero el hecho de cumplir con las obligaciones tributarias correspondientes, conviene conocer en qué casos se declara el dinero de una herencia, así como cuáles son las obligaciones impositivas en este tipo de situaciones.

¿Que es una herencia?

La herencia es el conjunto de bienes, derechos y obligaciones que se transmiten a los herederos cuando una persona fallece. En el testamento se establece qué y quién hereda los bienes de la persona fallecida, teniendo en cuenta que son herederos legítimos forzosos los hijos, padres y cónyuge.

También hay límites en el reparto de la herencia: la legítima que está reservada a los herederos forzosos debe sumar al menos dos tercios de la herencia, de los cuales un tercio se reparte a partes iguales y el tercio de mejora se reparte según la voluntad del testador. Finalmente el tercio restante, conocido como de libre disposición, se puede repartir libremente.

Cuando no hay testamento, la ley señala quienes son los legítimos herederos, que son las personas, naturales o jurídicas, que tienen el derecho a recibir la herencia.

¿Tengo que declarar la herencia en la declaración de la renta?

Al recibir una herencia, el heredero deberá pagar el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones en un plazo máximo de 6 meses. Con el pago de este impuesto sobre los bienes heredados, quedará satisfecha la cuota tributaria correspondiente sobre la masa patrimonial heredada y, por lo tanto, no se deberá pagar por el IRPF por esta herencia.

La herencia entendida como tal, por ejemplo, heredar una vivienda, no hay que declararla en el IRPF, pero sí se debe incluir en la declaración de la renta los beneficios que obtiene el heredero de los bienes heredados. Es decir, los rendimientos que se obtienen o que se generan con lo heredado, por ejemplo la renta del alquiler, que es el supuesto más frecuente.

Que pasa si recibo un piso como herencia

Si por ejemplo heredas una vivienda y, optas por venderla o alquilarla, sí que deberás declarar el correspondiente IRPF de la cantidad que hayas obtenido a cambio.

En caso vender la casa, al realizar la Declaración de la Renta habría que informar de la cantidad que se ha ganado, poniendo tanto el valor que tenía la casa al heredarla, como el valor de la venta. La diferencia entre ambos, que será la plusvalía de la herencia obtenida, será la que habrá que declarar en Hacienda.

Si en cambio optases por poner la vivienda en alquiler, al realizar la declaración de la Renta tendrías que incluir la cantidad recibida por el alquiler de la vivienda mensualmente, que será la cantidad a declarar.

Y si por el contrario se decidiese no hacer nada al respecto con esa vivienda, no deberías declarar absolutamente nada, más allá de abonar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones en la Comunidad Autónoma donde se haya producido el fallecimiento.

Que pasa si recibo una herencia de dinero en efectivo

Otro caso podría ser que se heredase una cuenta corriente o el dinero en efectivo de una herencia. Aquí no habría que declarar el dinero obtenido, pero sí aquellos intereses o la rentabilidad que podría generar el dinero una vez lo tienes en posesión.

Entonces, la respuesta a si hay que declarar una herencia en la Declaración de la Renta, sería que no. Lo único que habría que declarar, sería la cantidad obtenida al hacer uso y disfrute de la herencia, con posterioridad.

Trámites para recibir una herencia

El heredero tiene que realizar unos trámites para recibir la herencia que difieren si hay testamento o no lo hay.

  • En primer lugar, se debe solicitar el certificado de defunción en el Registro Civil y las últimas voluntades.
  • El siguiente paso es ir a la notaría a pedir una copia del testamento; si el fallecido no hizo testamento, entonces hay que hacer la declaración de herederos en la notaría o en el juzgado de primera instancia.
  • Los trámites siguientes son el inventario de los bienes y la adjudicación de la herencia a cada heredero.

     

Una vez realizados estas gestiones es cuando se paga el Impuesto de sucesiones; debe abonarse en el plazo de seis meses desde el fallecimiento.

Es importante reseñar que el impuesto de sucesiones se debe pagar antes de recibir la herencia, por lo que no puedes disponer de esos fondos para pagar el impuesto. No obstante, Hacienda permite que puedas hacer una autoliquidación de los activos financieros y bursátiles, así como del dinero en efectivo, siempre que justifiques que necesitas el dinero para pagar el impuesto.

 

Foto de Matthias Zomer en Pexels